jueves, 31 de julio de 2008

Ganjartek dijo... (respecto al concierto de Loukass)


Fui el viernes, estaba en la fila 8 con el excuñado del Grillo ambos dispuestos a dejar que el sonido nos lleve por un rato a nuestros viernes del Soca. Deciamos: -¿y pensar que al Soca entrábamos siempre sin pagar y ahora sin asco pagamos 150 pesos para ver a los panzones con los que tantas veces farreamos?En fin, ya con los cuarenta a la vuelta de la esquina, saltamos como en los veinte, vibramos con esa intro tan Hendrix del Villegas con el power de hombre lobo y repasamos en la memoria los días de los 90.Detrás nuestro disfrutaban el concierto: dos chicas de 20, una mujer embarazada, un panzón lleno de canas, una viejita tapándose los oídos y aguantando estoicamente como el nieto de 10 gritaba. En la bandeja alta un chango de menos de 25, mostraba orgulloso la polera con cara de "don Jaime". En fin todos juntuchados, todos gritando con la que fue y es la banda paceña que más huella dejó en los últimos 20 años.Ese día el Rodo habló de sus hijos en la tribuna, sin duda me hubiera gustado ver al Nico en la bata. Muchos de los que fueron al concierto, en la cola, a la salida, hablaban del Soca como una leyenda paceña. Otros recordábamos las intensas noches en ese garage donde saltábamos 300 sardinas al ritmo de feel high.Los escuché el viernes y sentí la energía que da lo que siempre fue la base del buen rock and roll el trío bata, bajo, guitarra. Me gustó como sonaron, como cantamos 19 años después las mismas canciones y torcimos, repetimos, gritamos los casi cuarentones socavoneros.Como anecdota en relación a eso de que la palabra construye los mitos urbanos recuerdo que una vez escuche en el Bocaisapo escuché a dos changos de no más de 22 contando con gran seriedad de como las voces paceñas decían que a Jaime Saenz le encantaba tomar té con té con el Victor Hugo Viscarra en el Soca. jajajaj
17 de julio de 2008 7:10

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